48 horas perfectas en Guasca: naturaleza, autenticidad y desconexión
- Mauricio Giraldo

- 18 nov 2025
- 3 Min. de lectura

La guía definitiva para vivir el altiplano andino desde Casa Guasca
A menos de una hora de Bogotá te espera un territorio donde el silencio es profundo, el aire huele a bosque húmedo y la calma se vuelve parte del paisaje. Guasca, en el corazón del Altiplano Andino, es uno de esos destinos que lo tienen todo: naturaleza incontaminada, experiencias culturales únicas y una sensación de bienestar que se instala sin pedir permiso.
Si buscas una escapada corta pero transformadora, esta guía te muestra cómo vivir 48 horas perfectas, usando a Casa Guasca como tu refugio y punto de partida para explorar la región.
Casa Guasca: el refugio donde empieza la calma
En Casa Guasca, cada espacio está diseñado para conectar contigo mismo y con el entorno:
Ambientes cálidos y acogedores
Arquitectura campestre premium
Vista a montañas, bosques y cielo abierto
Silencio real para dormir profundo
Ubicación estratégica entre Guasca, Guatavita, Sopó y Chingaza
Aquí el tiempo se desacelera.Aquí se siente, se conecta, se descansa.
Día 1: Naturaleza suave, caminatas y noche estrellada
08:00 a.m. – Llegada por la ruta Sopó → Briceño → Guasca
La mejor vía para llegar con tranquilidad y seguridad, incluso si vienes en Uber o aplicaciones. A medida que avanzas, el paisaje anuncia lo que viene: tranquilidad, verde infinito y aire frío del altiplano.
09:00 a.m. – Check-in en Casa Guasca y bienvenida al silencio
Desempaca, respira hondo y deja que tu cuerpo aterrice.Las primeras horas en Casa Guasca ya comienzan a desconectar tu mente del ritmo urbano.
10:00 a.m. – Caminata suave por el entorno natural
Sin necesidad de salir de la zona, puedes recorrer senderos rodeados de árboles nativos, pastos altos y aves propias de la región. Es un plan perfecto para iniciar el día con energía calmada.
Beneficios:✔ Reconexión suave con la naturaleza✔ Ideales para fotos y contenido✔ Activación corporal sin exigencia física.
12:00 p.m. – Tiempo libre para contemplar
Puedes aprovechar para disfrutar de la casa, leer, descansar, tomar un café frente al bosque o simplemente observar cómo cambia la luz sobre la montaña.
02:30 p.m. – Visita al Embalse del Tominé
A corta distancia de Casa Guasca, este embalse ofrece paisajes amplios y mucha serenidad. Perfecto para:
Caminar junto al agua
Practicar kayak o paddle board
Sentarte a contemplar
Tomar fotos al atardecer
El viento, el agua y la vista ayudan a soltar tensiones sin darte cuenta.
05:30 p.m. – Recorrido por Guatavita
Las calles blancas, la arquitectura única y las plazas abiertas de Guatavita crean un ambiente tranquilo y fotogénico. Ideal para una caminata ligera al final del día.
07:00 p.m. – Regreso y noche en Casa Guasca
Prende la chimenea, acomódate y deja que la temperatura fría del altiplano haga contraste con el calor del hogar.
Si el cielo está despejado, prepárate para un cielo lleno de estrellas como hace mucho no veías.
Dormir aquí es un lujo silencioso.
Día 2: Aventura, tradición muisca y pura naturaleza
07:30 a.m. – Desayuno calmado en Casa Guasca
Un café caliente, pan fresco, frutas y la vista al bosque.Un momento simple, auténtico y profundamente reparador.
09:00 a.m. – Caminata a las Lagunas de Siecha (Chingaza)
Una de las joyas naturales más importantes del país.
Si buscas un plan más exigente y profundamente mágico, este es:
Frailejones milenarios
Lagunas sagradas de la cultura muisca
Ecosistema de páramo en todo su esplendor
Posibilidad de ver venados y aves andinas
Una energía que solo existe en estos paisajes
Requiere:
Reserva previa
Ropa abrigada e impermeable
Calzado de buen agarre
Alternativa más suave:
Laguna de Guatavita
Perfecta para quienes quieren una caminata corta, un poco de historia muisca y vistas espectaculares.
01:30 p.m. – Tarde ligera para explorar o descansar
Opciones cercanas:
Caminatas tranquilas por el pueblo de Guasca
Visita a productores locales (lácteos, miel, huertas)
Fotografía de paisaje en zonas rurales
Descanso total en Casa Guasca
05:00 p.m. – Última conexión con la región
Antes de partir, regálate unos minutos para sentir:
El frío suave del atardecer
El sonido del viento sobre los árboles
El aroma a tierra húmeda
La sensación de calma interior
Este momento, por sí solo, ya vale el viaje.
06:30 p.m. – Regreso a Bogotá con el alma más ligera
Te vas distinto a como llegaste.Y eso es lo más especial de esta región.
Esto es Guasca. Esto es lo que hace Casa Guasca.




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